Archive | agosto 2014

CNIC y la “Bajada Regional”

Cuando trabajaba en la Agencia Regional de Desarrollo usábamos un término para referirnos a un tipo de centralista que rayaba en el fanatismo, eran los “conversos”. Unos tipos que después de alguna discusión o crítica decían cosas como “Chile es uno sólo”, “no podemos bajarle el nivel”, para terminar con un contundente “yo también nací en regiones”, o peor aún “nací en provincia”. Era (o es) un tipo que había sufrido en carne propia el “Síndrome Carmela[1]”, había llegado discriminado e ignorante a “vivir a la ciudad” para transformarse en uno más del aparato del poder. Claro, como ya no se pierde en el metro o ni tampoco mira los edificios (se cortó las trenzas), entiende todo mucho mejor que uno que no se fue de “San Rosendo”.

Hace unos días, el actual presidente del Consejo Nacional de Innovación para la Competitividad remitió una carta a los diferentes Intendentes Regionales, anunciándoles que se está trabajando en un proyecto de ley para, una vez aprobado, darle una institucionalidad más sólida al Consejo.

En la nueva estructura planteada se incorpora un Consejo Regional de Innovación, el cual podría ser (no tenemos la certeza) la misma instancia estratégica que hoy tienen las regiones, que poseen sus propias Estrategias Regionales de Innovación, aunque con diversos nombres, como Consejo, Directorio, Foro, en ese “loco afán” de las regiones de tener identidad  propia[2]. Estamos hablando de las siete que ya la aprobaron y la están implementando, más las cuatro que están en proceso de diseño. Esto es una buena noticia por partida doble, se fortalece la institucionalidad para la Innovación y se reconocen por ley instancias de participación regionales. Aplauso, cerrado y de píe.

Dicho esto, también existe la preocupación (o por lo menos yo la tengo) que los Consejos Regionales de Innovación se transformen en lo mismo que ha sido el Consejo Nacional hasta hoy, es decir, un consejo asesor del Presidente de la República “en la identificación, formulación y ejecución de políticas y acciones que fortalezcan la innovación y la competitividad en Chile”[3], por lo que su composición, coherentemente, esta referida a un grupo de personalidades y no la representatividad que ellas tengan de los actores del sistema, en este caso nacional.

Para algunos esto sería un paso adelante, pero no es tan así. Las Estrategias Regionales de Innovación se implementan (o a lo menos se diseñaron para ser implementadas así) con una Gobernanza, esto es, “una forma sofisticada de gestión de los procesos compartidos, a través del esfuerzo de todos los actores, hacia un resultado futuro compartido”[4]. Dicho en simple, la participación de todos los actores en la gestión de la estrategia.

En este sentido, la participación puede tener cuatro niveles, según el grado de involucramiento de los actores[5]: informativo (te cuento), consultivo (te pregunto), resolutivo (decidimos juntos) y la cogestión (hacemos juntos). Entonces, pasamos de un esquema de cogestión a uno consultivo, es decir, si hablamos de Gobernanza hablamos de cogestión, si hablamos de asesorar, es consultivo.

Si se considera que uno de los pilares de la Agenda de Productividad, Innovación y Crecimiento es la alianza publico privada; y que, además, uno de los ejes del Programa de Gobierno es la participación ciudadana, el carácter de asesor es menos participación de la que había antes, hay menos involucramiento de los actores y por lo mismo, habrá menos compromiso. En términos futbolísticos, queríamos ser campeones, pero ahora nos conformamos con no descender.

Un real aporte de CNIC sería generar un ámbito coherente para la gobernanza multinivel, que generara espacios de negociación entre el poder central y las regiones, y que por lo mismo, permitiera fortalecer las capacidades regionales, tal como se lo sugirió en su momento la OECD[6].

Esperemos que la gente del CNIC este más en línea con el objetivo de “Vamos a potenciar las oportunidades económicas de las regiones de Chile y lo haremos con: más descentralización (…)”[7], que con la idea de generar una “bajada regional” para sus propias políticas.

 

 

 

[1] Aquí se hace referencia a la obra musical “La pérgola de las flores” de Isidora Aguirre y Francisco Flores del Campo. En el drama, situado en el Santiago de 1929, el enfrentamiento entre la elite y el pueblo se resuelve por la intercesión de una muchacha venida de San Rosendo, un pequeño pueblo cerca de Concepción.

[2] No todas estas instancias son exactamente iguales, pero tiene un carácter estratégico común.

[3] http://www.cnic.cl/index.php/origen-del-cnic.html

[4] Reek, W. (2013). Governance Guide S3 Plataform (p. 29). Sevilla, Spain.

[5] Sanhueza, A. (2004). Participación ciudadana en la gestión pública (pp. 1–8). Santiago, Chile.

[6] Arnold, E., Hutschenreiter, G., & Guinet, J. (2009). Chile’s National Innovation Council for Competitiveness Interim Assessment and Outlook (p. 151). Paris, France.

[7] Programa de Gobierno Michelle Bachelet 2014-2018

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